La dificultad para quedarte dormida, los despertares durante la noche y los sueños vívidos pueden volverse más comunes durante la transición hormonal. Dormir mal puede afectar tu energía, tu ánimo y tu concentración al día siguiente. Explora formas prácticas de mejorar tu rutina de sueño, reconocer patrones y saber cuándo hablar de los cambios persistentes con tu profesional de salud.