Calor corporal y corazón

Esa sensación de aleteo en el pecho: entiende las palpitaciones

Ese aleteo repentino. Un latido que se salta. Un golpeteo en el pecho. Puede dar miedo, pero muchas veces es una parte normal de la transición hormonal.

Las palpitaciones son un síntoma sorprendentemente común en esta etapa de la vida, sobre todo cuando las hormonas cambian y tu sistema nervioso se vuelve más sensible.

Aunque siempre es importante que tu profesional de salud revise cualquier síntoma nuevo en el corazón, la mayoría de las palpitaciones durante la transición hormonal son benignas y se pueden manejar.

Consejos prácticos para encontrar la calma:

¿Qué está pasando en tu cuerpo? El ritmo de tu corazón está muy ligado a tu sistema nervioso autónomo, que recibe la influencia del estrógeno y la progesterona. Estas hormonas ayudan a mantener regulado tu sistema cardiovascular.

Cuando fluctúan, tu cuerpo puede enviarle señales confusas al corazón y provocar un aleteo, un latido que se salta o una racha de latidos rápidos. Si a eso le sumas estrés, mal sueño o ansiedad (todos comunes en la transición hormonal), tu sistema nervioso puede responder con una descarga de adrenalina que se siente como si el corazón se te acelerara de la nada.

La respiración cuadrada para frenar la ansiedad

Cuando sientes que empieza una ola de ansiedad o de pánico, controlar tu respiración puede ayudarte a frenarla. La respiración cuadrada es una técnica que usan los Navy SEAL de la Marina de EE. UU. y atletas de alto rendimiento para calmar el sistema nervioso bajo una presión enorme. Funciona porque activa directamente tu respuesta de “descanso y digestión”.

Cómo hacerlo:

  • Puedes hacerlo en cualquier lugar y en cualquier momento.
  • Exhala con suavidad todo el aire de tus pulmones.
  • Inhala lentamente por la nariz mientras cuentas hasta 4.
  • Aguanta la respiración mientras cuentas hasta 4.
  • Exhala lentamente por la boca mientras cuentas hasta 4.
  • Al terminar de exhalar, aguanta la respiración mientras cuentas hasta 4.
  • Eso es un “cuadrado”. Repite de 3 a 4 ciclos. Puede darte una calma notable en pocos minutos.

Consejos prácticos para calmar un corazón agitado:

Revisa tus electrolitos: el ritmo eléctrico de tu corazón depende de minerales como el magnesio, el potasio y el calcio para mantenerse estable.

Prueba esto: mantente bien hidratada y come alimentos ricos en minerales, como plátano y camote (potasio), verduras de hoja verde y almendras (magnesio), y yogurt natural (calcio).

Maneja el estrés en el momento: las palpitaciones muchas veces las desencadena el estrés, aunque sea leve.

Prueba esto: cuando sientas una palpitación, usa la técnica de “respiración cuadrada” (inhala contando hasta 4, sostén el aire contando hasta 4, exhala contando hasta 4 y sostén contando hasta 4). Repite durante 1 a 2 minutos. Esto puede ayudar a calmar tu sistema nervioso rápidamente.

Cuida los estimulantes: la cafeína y el alcohol pueden ser culpables ocultos.

Prueba esto: pon mucha atención a si tus palpitaciones aparecen después del café de la mañana o de una copa de vino en la noche. Deja uno de los dos por un tiempo para ver cómo responde tu cuerpo.

Cómo se desequilibra el sistema nervioso autónomo

Tu sistema nervioso autónomo (SNA) tiene dos ramas principales que deberían funcionar en equilibrio:

  1. El sistema nervioso simpático (SNS): el “acelerador”. Es tu respuesta de “lucha o huida”. Sube la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y te prepara para actuar.

  2. El sistema nervioso parasimpático (SNP): el “freno”. Es tu respuesta de “descanso y digestión”, dirigida por el nervio vago. Baja la frecuencia cardíaca y favorece la calma y la recuperación.

En la transición hormonal, el estrógeno y la progesterona ayudan a sostener este equilibrio. Pero cuando estas hormonas bajan o fluctúan, tu cuerpo puede quedarse en modo de alerta más tiempo del que debería.

Ahí es cuando puede aparecer el “predominio simpático”: tienes el acelerador a fondo, pero el freno no funciona tan bien. Esto hace que tu cuerpo sea más reactivo, que te sobresaltes más y que seas más propensa a cosas como las palpitaciones. No es necesariamente un problema de tu corazón, sino del sistema nervioso que lo controla.

Entender esto puede ayudarte a responder con calma en lugar de miedo, y a usar pequeñas estrategias para recuperar tu ritmo interno.

Un truco con el nervio vago para calmarte rápido

Tu nervio vago es como un interruptor de calma para tu cuerpo. Es el principal motor de tu sistema nervioso parasimpático, el que te ayuda a descansar, digerir y recuperarte. Activarlo puede ayudar a bajar tu frecuencia cardíaca y a calmar las palpitaciones en el momento.

Prueba esto: la “inmersión en agua fría” para tu cara

  1. Llena un recipiente con agua fría (agrega cubos de hielo si puedes).

  2. Contén la respiración.

  3. Sumerge la cara en el agua fría durante 15 a 30 segundos.

Esto activa el reflejo de inmersión de los mamíferos, que baja la frecuencia cardíaca y estimula el nervio vago. Es una forma eficaz y rápida de sacar a tu cuerpo del modo de estrés.

Consejo: si meter toda la cara no es práctico, también puedes echarte agua fría en la cara o usar una compresa fría.

Este artículo busca informarte y ayudarte a cuidar tu salud, no reemplazar el consejo médico personalizado. Si tienes alguna inquietud sobre tu salud, habla con tu profesional de salud.

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