Cuerpo y peso
¿Sudas más de repente? Guía sobre los cambios en el olor corporal durante la transición hormonal
Si últimamente notas que tu olor corporal es nuevo, más fuerte o simplemente diferente, no son ideas tuyas. Justo cuando creías que ya conocías tu cuerpo, la transición hormonal vuelve a cambiar las reglas. Es un cambio común (aunque se habla poco de él) relacionado con los cambios en tus hormonas.
¿Qué está pasando en tu cuerpo?
Las fluctuaciones hormonales, sobre todo la interacción entre el estrógeno y las hormonas del estrés como el cortisol, pueden aumentar tu producción de sudor. Y lo más importante: pueden activar un tipo específico de glándula sudorípara, la glándula apocrina, que produce un sudor más espeso y rico en lípidos. Cuando este sudor entra en contacto con las bacterias normales de tu piel, puede producir un olor más fuerte y más notorio que el sudor acuoso que produces cuando simplemente tienes calor.
Consejos prácticos para sentirte más fresca:
Aumenta tu magnesio: el magnesio es un mineral clave que participa en cientos de funciones del cuerpo, entre ellas la respuesta al estrés. Bajar tu nivel de estrés puede reducir el “sudor por estrés”.
Prueba esto: incluye en tu alimentación verduras de hoja verde, nueces, semillas y chocolate amargo. Un baño con sales de Epsom (sulfato de magnesio) es otra buena forma de absorber este mineral relajante.
Elige telas transpirables: las telas sintéticas como el poliéster pueden atrapar el sudor y las bacterias, y hacer que el olor sea más intenso.
Prueba esto: elige telas naturales y transpirables, como algodón, lino o bambú, para tu ropa y sobre todo para tu pijama.
Hidrátate, hidrátate, hidrátate: tomar suficiente agua puede diluir la concentración de tu sudor y hacer que su olor sea menos intenso.
Considera la clorofila: es el pigmento verde de las plantas. Se cree que actúa como un desodorante interno.
Prueba esto: agrega un puñado de espinaca o perejil a tu licuado o, si te da curiosidad, prueba unas gotas de clorofila líquida en agua.
El estrés te hace sudar (literalmente). Un truco rápido para recuperar la calma
Hay dos tipos principales de sudor: el sudor acuoso que produces cuando tienes calor (de las glándulas ecrinas) y un sudor más espeso y con más olor que produces cuando estás estresada o ansiosa (de las glándulas apocrinas). Durante la transición hormonal, tu sistema nervioso puede estar más en alerta, y por eso este “sudor por estrés” se activa con más frecuencia.
¿Una de las formas más sencillas de manejarlo? Una pausa de 30 segundos que calma tu sistema nervioso en el momento.
Prueba esto: el suspiro fisiológico. Es una técnica estudiada en la Universidad de Stanford que, según esas investigaciones, es una de las formas más rápidas de calmar tu sistema nervioso a voluntad.
- Inhala de forma normal por la nariz.
- Luego, sin exhalar, haz una segunda inhalación más corta para llenar por completo tus pulmones.
- Después, exhala lenta y completamente por la boca.
- Repite esto solo de 1 a 3 veces. Ayuda a eliminar el dióxido de carbono y envía una señal de calma a tu corazón y a tu cerebro, lo que reduce la respuesta de “lucha o huida” que puede provocar el sudor por estrés.
Consejo: úsalo antes de una reunión importante, en el carro después de un mandado largo o incluso en medio de los calores. Es discreto, rápido y sorprendentemente eficaz.
Las glándulas apocrinas, las hormonas y ese cambio en tu olor corporal
Hay dos tipos principales de sudor: el sudor acuoso que produces cuando tienes calor (de las glándulas ecrinas) y un sudor más espeso y con más olor que produces cuando estás estresada o ansiosa (de las glándulas apocrinas). Durante la transición hormonal, tu sistema nervioso puede estar más en alerta, y por eso este “sudor por estrés” se activa con más frecuencia.
¿Una de las formas más sencillas de manejarlo? Una pausa de 30 segundos que calma tu sistema nervioso en el momento.
Prueba esto: el suspiro fisiológico. Es una técnica estudiada en la Universidad de Stanford que, según esas investigaciones, es una de las formas más rápidas de calmar tu sistema nervioso a voluntad.
- Inhala de forma normal por la nariz.
- Luego, sin exhalar, haz una segunda inhalación más corta para llenar por completo tus pulmones.
- Después, exhala lenta y completamente por la boca.
- Repite esto solo de 1 a 3 veces. Ayuda a eliminar el dióxido de carbono y envía una señal de calma a tu corazón y a tu cerebro, lo que reduce la respuesta de “lucha o huida” que puede provocar el sudor por estrés.
Consejo: úsalo antes de una reunión importante, en el carro después de un mandado largo o incluso en medio de los calores. Es discreto, rápido y sorprendentemente eficaz.
