Salud reproductiva
Tu guía para sentirte cómoda: cómo manejar la sequedad vaginal con confianza
Hablemos de algo que afecta a la mayoría de las mujeres en la transición hormonal y del que casi nunca se habla: la sequedad vaginal.
Si tienes sequedad, comezón, ardor o molestias en tus momentos íntimos, no es “cosa de tu cabeza” ni algo con lo que tengas que vivir. Es una señal común (y tratable) de que tus niveles de estrógeno están cambiando.
¿Qué está pasando en tu cuerpo? El estrógeno ayuda a mantener los tejidos vaginales gruesos, elásticos y humectados de forma natural.
Cuando el estrógeno disminuye, esos tejidos pueden volverse más delgados, más frágiles y más propensos a irritarse. Esto puede provocar:
- Sequedad o comezón
- Ardor o sensibilidad
- Molestias durante las relaciones sexuales
Y aunque es muy común, no tiene por qué ser tu nueva normalidad.
Consejos prácticos para un alivio inmediato y a largo plazo:
Usa un lubricante de buena calidad: es clave para que tus momentos íntimos sean cómodos.
Prueba esto: busca un lubricante a base de agua o de silicón, sin glicerina (que puede causar irritación) ni parabenos. Aplícalo en abundancia y vuelve a aplicarlo cuando lo necesites. ¡No hay nada de qué avergonzarse!
Humecta con regularidad: igual que humectas la piel de tu cara, puedes humectar tus tejidos vaginales.
Prueba esto: usa un humectante vaginal específico (de venta libre) de 2 a 3 veces por semana, aparte de tus relaciones sexuales. Estos productos ayudan a devolverles la humedad a los propios tejidos.
Habla con tu profesional de salud sobre el estrógeno vaginal: es el tratamiento más eficaz que existe. Es una dosis muy baja de estrógeno que se aplica directamente en los tejidos vaginales con una crema, una tableta vaginal o un anillo vaginal. Restaura la salud de los tejidos con una absorción mínima en el resto del cuerpo y se considera muy seguro para la mayoría de las mujeres.
Lo más fácil que puedes agregar a tu alimentación para tu salud vaginal
El alivio que se aplica por fuera ayuda, pero nutrir tus tejidos desde adentro también importa.
¿Por qué las grasas saludables?
Los omega-3 y otras grasas saludables son esenciales para todas las membranas celulares de tu cuerpo, incluidas las de las paredes vaginales. Estas grasas ayudan a mantener el tejido suave, flexible e hidratado. También calman la inflamación y favorecen la cicatrización.
Prueba esto:
- Agrega un chorrito de aceite de oliva extra virgen a tus ensaladas.
- Agrega un cuarto de aguacate a tus huevos o a tu pan tostado.
- Come un puñado de nueces o almendras como refrigerio.
- Incluye pescados grasos, como el salmón, de 1 a 2 veces por semana.
- Agrega linaza molida o chía a tus licuados o a tu avena.
- Y no olvides hidratarte: a los tejidos secos les encanta el agua.
El SGM explicado: entiende el síndrome genitourinario de la menopausia
Si la sequedad vaginal aparece junto con urgencia urinaria, molestias al orinar o infecciones urinarias recurrentes, ese conjunto de síntomas tiene nombre: síndrome genitourinario de la menopausia (SGM).
Es un término más preciso que solo “sequedad vaginal” o “problemas de vejiga”, porque reconoce que el estrógeno afecta a toda la zona pélvica, incluidas la vejiga y la uretra.
¿Qué incluye el SGM?
Síntomas genitales: sequedad, irritación, comezón, ardor y dolor durante las relaciones sexuales.
Síntomas urinarios: urgencia urinaria, infecciones urinarias frecuentes, dolor al orinar o más sensibilidad.
El SGM es muy común, y tiene tratamiento. Reconocer que estos síntomas están conectados (y que su origen es hormonal) puede ayudarte a encontrar alivio más rápido. No se trata “solo de la edad” ni “solo de una infección”. Es tu cuerpo pidiendo apoyo mientras el estrógeno disminuye de forma natural.
Este artículo busca informarte y ayudarte a cuidar tu salud, no reemplazar el consejo médico personalizado. Si tienes alguna inquietud sobre tu salud, habla con tu profesional de salud.
