Salud reproductiva
¿Sientes una nueva chispa? Entiende el aumento de la libido
Aunque se habla más de la pérdida de la libido, algunas mujeres notan lo contrario en la transición hormonal: un aumento sorprendente del deseo sexual. Si de repente te interesa el sexo más que en muchos años, no son ideas tuyas. Y no significa que algo ande “mal”. Puede ser un cambio positivo, que te da confianza, y merece el mismo reconocimiento.
¿Qué está pasando en tu cuerpo? Es probable que esta chispa renovada tenga que ver con cambios en tu equilibrio hormonal.
Cuando el estrógeno disminuye y la testosterona gana peso en la proporción entre ambos, puede darse un periodo de “predominio de andrógenos”. La testosterona, tu principal hormona del deseo y del impulso, empieza a tener más influencia que antes. Para algunas mujeres, este cambio abre una nueva conexión con su sexualidad.
Consejos prácticos para disfrutar de tu nuevo deseo:
Atiende el lado físico: tener más deseo en la mente puede ser frustrante si los síntomas físicos se interponen.
Prueba esto: anticípate y usa un lubricante de buena calidad para combatir la sequedad vaginal. Así tu experiencia física puede estar a la altura de tu deseo.
Habla con tu pareja: es posible que tu nuevo deseo sorprenda a tu pareja.
Prueba esto: tengan una conversación abierta. Cuenta lo que estás viviendo y lo que sientes. Puede ser una oportunidad emocionante para explorar juntos una nueva etapa de intimidad.
Explora una nueva sensación de libertad: muchas mujeres también viven un impulso psicológico en su libido. Con más confianza y más conocimiento de sí mismas, esta puede ser una época de gran libertad y exploración sexual.
El ejercicio del “mapa del placer” para una conexión más profunda
Ya sea que tu libido esté más alta o más baja, la transición hormonal es una invitación a explorar cómo es el placer para ti ahora, con curiosidad y sin presión.
Por qué funciona:
No se trata de rendir. Se trata de conectar. Este ejercicio te ayuda a ti y a tu pareja (o solo a ti) a reconectar con tu cuerpo de una forma nueva y más atenta.
Cómo probarlo:
- Reserva de 20 a 30 minutos de tiempo tranquilo y sin interrupciones.
- Una persona “da” y la otra “recibe” (pueden cambiar a la mitad).
- ¿La tarea de quien recibe? Solo notar. Quien da explora el cuerpo de quien recibe (empezando por zonas no genitales, como los brazos, la espalda y el cuello).
- Quien recibe da su opinión en una escala de −3 a +3.
(“−3” = No me gusta nada, para. “0” = Neutral. “+3” = ¡Sí, más de eso!) - No se trata de sexo. Se trata de información. ¿Qué se siente bien ahora? ¿Qué hay de nuevo?
- Puede ser una muy buena forma de conocer mejor tu cuerpo y de guiar tu manera de vivir la intimidad, que también está cambiando.
Testosterona y estrógeno: la ciencia de las proporciones hormonales
El deseo no depende de una sola hormona: es una conversación entre varias, sobre todo la testosterona y el estrógeno.
La testosterona es tu hormona de la “luz verde”. Está ligada a la motivación, la fantasía y el impulso.
El estrógeno prepara el terreno: ayuda con la lubricación, la sensibilidad y la disposición emocional.
En tus años reproductivos, el estrógeno suele llevar la batuta. Pero durante la transición hormonal:
El estrógeno baja mucho, sobre todo entre un ciclo y otro.
La SHBG disminuye: esta proteína (la globulina fijadora de hormonas sexuales) se une a la testosterona. Cuando la SHBG baja, queda más testosterona “libre”, que tu cuerpo puede usar.
Así que, aunque tu testosterona total no esté subiendo, su efecto sí podría estar aumentando.
Esto puede explicar por qué de repente podrías sentir más deseo y con más frecuencia, incluso después de años sin pensar mucho en ello.
Este artículo busca informarte y ayudarte a cuidar tu salud, no reemplazar el consejo médico personalizado. Si tienes alguna inquietud sobre tu salud, habla con tu profesional de salud.
