Cabello, piel y uñas
Nutrición desde adentro: guía sobre los cambios en la piel y el cabello
¿Notas más cabello en tu cepillo o sientes que tu piel perdió su brillo? No te lo estás imaginando: estos cambios son señales comunes, y muchas veces frustrantes, de la transición hormonal. Las mismas hormonas que guiaban tus ciclos también influyen en la salud de los folículos del cabello y de las células de la piel. Cuando esas hormonas fluctúan, tu cabello y tu piel pueden volverse más secos, más delgados y más frágiles.
¿Qué está pasando en tu cuerpo? El estrógeno ayuda a mantener el cabello en su fase de crecimiento y favorece la producción de sebo y de colágeno en la piel.
Cuando el estrógeno baja:
- El cabello puede caerse más rápido y los folículos pueden encogerse, sobre todo si los andrógenos (como la testosterona) están relativamente altos.
- La piel pierde hidratación y elasticidad, porque el estrógeno favorece el colágeno y el ácido hialurónico.
Consejos prácticos para un cabello y una piel sanos:
Recárgate de proteína: tu cabello y tu piel están hechos de proteína (queratina y colágeno). Necesitas consumir suficiente para darle a tu cuerpo la materia prima para formarlos.
Prueba esto: asegúrate de incluir una fuente de proteína en cada comida, como huevo, pollo, pescado, lentejas o una proteína en polvo de buena calidad en un licuado.
Incluye grasas saludables: el omega-3 y otras grasas saludables son esenciales para formar una barrera cutánea sana y mantener hidratados el cuero cabelludo y el cabello.
Prueba esto: come aguacate, nueces, semillas y aceite de oliva a diario.
Trátalos con suavidad: tu cabello y tu piel ahora son más frágiles.
Prueba esto: usa un champú suave y sin sulfatos. Evita los peinados apretados que jalan el cuero cabelludo. Usa una crema hidratante sencilla y ponte protector solar siempre.
El poder del colágeno: ¿deberías tomarlo?
Los suplementos de colágeno están por todas partes. Pero ¿de verdad ayudan a tu cabello y a tu piel?
¿Qué es?
- Es la proteína más abundante del cuerpo y forma gran parte de tu piel, tus uñas, tu cabello y tus articulaciones. Cuando el estrógeno baja, la producción de colágeno se vuelve más lenta, lo que puede provocar:
- Piel más delgada o menos elástica
- Líneas finas o arrugas más visibles
- Pérdida de volumen o firmeza
- ¿Deberías tomar un suplemento? Algunas investigaciones sugieren que los péptidos de colágeno (formas fragmentadas y fáciles de absorber) pueden ayudar a mejorar la hidratación y la elasticidad de la piel. Los resultados en el cabello son menos claros, pero a muchas mujeres les parece que vale la pena probarlo.
Cómo usarlo:
Busca colágeno hidrolizado o péptidos de colágeno en polvo que se disuelvan fácilmente en bebidas o licuados. Las opciones sin sabor hacen más fácil tomarlo con constancia.
La DHT y la caída del cabello: el papel de los cambios hormonales
El estrógeno no es la única hormona que afecta tu cabello. Durante la transición hormonal, el equilibrio de tu cuerpo cambia, y los andrógenos como la testosterona pueden tener efectos más notorios.
Un derivado de la testosterona, la DHT (dihidrotestosterona), puede encoger los folículos del cabello y alterar su ciclo de crecimiento.
Por qué pasa esto:
- Cuando eres más joven, el estrógeno mantiene a raya los efectos de la DHT.
- Cuando el estrógeno baja, la DHT gana más peso.
- Algunas mujeres tienen una sensibilidad genética a la DHT que hace que sus folículos tiendan más a encogerse.
Esto provoca:
- Ciclos de crecimiento del cabello más cortos
- Hebras de cabello más finas y débiles
- Pérdida de densidad difusa, sobre todo en la coronilla (no solo entradas, como en los hombres)
Entender este cambio puede ayudarte a buscar tratamientos más específicos si los necesitas, sobre todo si la caída del cabello es rápida o te angustia.
Este artículo busca informarte y ayudarte a cuidar tu salud, no reemplazar el consejo médico personalizado. Si tienes alguna inquietud sobre tu salud, habla con tu profesional de salud.





