Cuerpo y peso
Esa sensación de ‘toques’: por qué aparece en la transición hormonal
¿Alguna vez has sentido una sacudida repentina, aguda, casi eléctrica, debajo de la piel, como una liga que se suelta de golpe en la cabeza, las manos o los pies? Esa sensación se conoce como descarga eléctrica o “toques”. Puede ser alarmante y extraña, pero es un síntoma neurológico conocido, y es muy real.
¿Qué está pasando en tu cuerpo?
El estrógeno tiene un papel muy importante en el funcionamiento de tu sistema nervioso. Ayuda a las neuronas (las células nerviosas) a enviar señales y mantiene el “cableado eléctrico” de tu cuerpo funcionando bien. Cuando el estrógeno fluctúa, sobre todo durante la transición hormonal, puede desajustar ese ritmo. Tus nervios pueden dispararse sin motivo o reaccionar de más incluso ante estímulos mínimos. Ese disparo es lo que causa la sensación repentina de toque.
No es peligroso, pero puede inquietarte. Piensa que es tu cableado interno adaptándose a un nuevo estado hormonal.
Cómo ayudar a calmar tus nervios:
Repón electrolitos: minerales como el magnesio, el potasio y el calcio ayudan a que tus nervios se activen correctamente.
Prueba esto: mantente hidratada y come alimentos como plátano, aguacate, verduras de hoja verde y nueces. Un polvo de electrolitos en tu agua puede darte un apoyo extra.
Consume suficientes vitaminas B: la B12 es esencial para que tus nervios se mantengan aislados y funcionen bien.
Prueba esto: incluye alimentos ricos en vitaminas B, como carne, huevo y cereales fortificados.
Recupera la calma con técnicas de anclaje: el estrés mantiene tu sistema nervioso en alerta máxima, y eso puede empeorar estos síntomas.
Prueba esto: párate derecha con los dos pies en el piso. Nota tu peso. Siente tu respiración. Esto saca tu atención de tu cabeza y la regresa a tu cuerpo.
Un ejercicio de anclaje de 2 minutos para tu sistema nervioso
Cuando tu sistema nervioso está sobreestimulado, los ejercicios de anclaje pueden cortar el ciclo de ansiedad y de nervios que se disparan de más. Esta técnica usa tus 5 sentidos para traer tu atención de vuelta al presente con suavidad.
Prueba esto: el método 5-4-3-2-1
Estés donde estés, haz una pausa y nota con calma:
- 5 cosas que puedes ver: el color de tu botella de agua, una grieta en el techo, la luz de tu teclado.
- 4 cosas que puedes sentir: tus pies dentro de los zapatos, la manga de tu blusa, la silla debajo de ti.
- 3 cosas que puedes oír: el zumbido de una computadora, tu respiración, los pájaros afuera.
- 2 cosas que puedes oler: tu café, el jabón en tus manos.
- 1 cosa que puedes saborear: menta, el desayuno o simplemente el sabor de tu boca.
- Esto aleja a tu cerebro del “ruido” interno y lo regresa al momento presente. Repite cuando lo necesites; es especialmente útil cuando los toques vienen con ansiedad.
Qué causa los toques: cómo el estrógeno cuida tu cableado nervioso
Tu sistema nervioso es como una red eléctrica de alta potencia. Las neuronas son los cables que llevan las señales de tu cerebro a tu cuerpo. Para que esas señales lleguen claras y fuertes, tus “cables” necesitan un aislante: la vaina de mielina.
El estrógeno ayuda a mantener ese aislante y hace que tus neuronas se activen correctamente. Actúa como una hormona neuroprotectora y ayuda a que las señales vayan del punto A al punto B sin interrupciones.
Pero durante la transición hormonal, los niveles de estrógeno suben y bajan de forma impredecible. Es como prender y apagar la corriente de tu red eléctrica. Sin un estrógeno estable, algunos nervios pueden activarse en el momento equivocado, o con demasiada facilidad.
Es entonces cuando podrías sentir un toque repentino y agudo. No es señal de daño. Es tu cuerpo reaccionando a un nuevo ritmo hormonal y aprendiendo a adaptarse.
